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Cultural Julio

En las redes o plataformas de Twitter, Facebook, Youtube en las que dispongo cuenta, tengo unos veinte suscriptores en cada una de ellas. 

JCCM Verano Mini

No crean ustedes que vengo aquí a llorarles, lamentando que no tengo varias docenas de miles, como tantas personas que se dedican a estos menesteres del cultivo de la cultura tienen acumulados, sin contar, los millones que indican que beben en sus aguas los grandes cantantes y personas del mundo del séptimo arte, del deporte, de la moda, etc. 

Y, dispongo también de varios blogs o bitácoras que supongo andarán también por la misma cantidad de personas o receptores o lectores. 

Podría, elevar dicho número, si hiciese intercambio, yo me convirtiese en suscriptor de otros. Todos los días te ofrecen esa posibilidad en docenas de nombres y entidades. Pero opté desde el principio, a que no entraría en ese juego-corrida de toros, si alguien desea leer o percibir, textos escritos o textos de imágenes de mi modesta pluma-mente-cerebro, pues que se acercase libre y voluntariamente a este lago, o, se suscribiese, si desea o no. 

Por otro lado, creo que lo ideal, serio y profundo, es no tener más de cien suscriptores, que son las personas o entidades, que seriamente les puedes interesar. Y, ya, en ese árbol de ramas de tapices, se puede extender, si unos toman y beben de otros. Si los creen convenientes. No deseo tener tanto foco, así, los poderes que existen muchos y muchos existen, intermediarios, te dejan más tranquilo, te permiten dormir en los laureles del silencio. De todas formas, no obtengo plusvalías económicas, sociales, culturales. Simple y sencillamente, soy un modesto escritor pensador o pensador escritor. 

Cuando empezó hace un par de décadas este dragón de Internet, en el mundo de la cultura, hubo un viento y aire de esperanza, por fin, encontraríamos un lugar y espacio, en el que cada uno podría exponer sus composiciones musicales, sus diseños de moda, sus fotografías artísticas, sus poemas, sus relatos, sus artículos periodísticos, sus dibujos, sus pinturas y sus… Cada uno, en la faceta creativa o de investigación a la que se dedicase. Y, y, yo que ya tenía cierta edad, cuándo emergió este nuevo mundo conceptual, que todavía no conocemos sus límites y, sus consecuencias, pensé, que al final, las grandes entidades serían los que se llevarían el público y la importancia. Cosa que es lo que ha sucedido. 

Nosotros, seguiremos siendo y estando en la parrilla de los humildes cultivadores de pequeños huertos de la cultura. Y, nosotros, seguiremos teniendo, modestos receptores, unas docenas. Aunque podemos engañarnos, si nos apuntamos a mil, y ellos, a cambio te entran como suscriptor/receptor. Pero eso es mentirte a ti mismo. Ya sé, que ahora, en el mundo editorial y cultural, lo primero que miran y remiran es tus redes sociales, y, si no dispones de un número mínimo de personas que están atadas a tus bits de información, desisten de publicarte el libro, de contratarte como opinador de columnas, o de hacerte una exposición en aquella galería o en una antología… Esta es la realidad. Ahora, el valor del producto cultural, lo mide y se mide, en metros de suscriptores/remitentes… 

No puedo cambiar la realidad mental y conciencia de individuos o colectivos, en este tema, ni en ninguno. Me parezco psicológica y moralmente, a esa aptitud y actitud del investigador matemático. Se dedica meses o años, a buscar demostraciones de su saber, nuevos algoritmos o ecuaciones. Cuándo cree que ha encontrado una verdad matemática, la expone en la revista o en su blog. Y, espera, que otros, la analicen o critiquen o la perfeccionen, y, que quede para el futuro. Porque puede llevar en su seno un descubrimiento. 

Esta es mi aptitud, llevo meses, años, décadas, días elaborando ideas y conceptos y datos, sobre una serie de temas, docenas o cientos. Cuándo creo que he avanzado, un poco, un nuevo dato o un nuevo argumento o una nueva razón o una nueva pregunta, la materializo en forma de dibujo o pintura o texto escrito o artículo o fragmento de ensayo o… ¡Y, lo cristalizo en algo, que pueda perdurar o que otros puedan leer-pensar-meditar-analizar-criticar…! 

Envío ese pequeño tonel al mar de la sociedad, para que recoja algo, lo analice y estudie y critique y lo perfeccione. Y, y, así me enseñe a mí, los errores que he podido tener y disponer y contener. No tengo la suma verdad de todo y de mil temas que he rozado. Ustedes me pueden enseñar… ¡Y, espero que pueda permanecer flotando en las aguas de la historia de las próximas décadas…! 

Pero, si pienso, que llevo toda una vida, décadas de reflexión y análisis, de cientos de realidades, con docenas de perspectivas. Algo de todo ello, y, un poco más o un paso más, les estoy ofreciendo en este bosque de publicaciones, sea en Internet, sea en papel, sea de otros modos. Y, pienso, que es una riqueza, que mis coetáneos y mi sociedad no está valorando. Aunque tenga muchos errores… 

Sin quejarme, porque no serviría de nada, ni para nada. No creo que los envíos de preguntas y de datos y de información que les muestro, por ejemplo, en las redes sociales, que cada una de ellas, tenga veinte suscriptores, muestra, que algo en la cultura y Cultura está fallando. Porque pueden que mis escritos y mis pinturas, tengan muchos errores, pero puede que también, estén abriendo muchos horizontes. Por lo menos, no intento engañarle o mentirle, bastante con todos los errores que cometa… 

Hágase usted muchas preguntas, porque alguien que se pone un pantalón, con cada pata de un color y se pone en la cabeza un gorro de un metro de alto, es seguido por diez mil seguidores. Y, alguien que le está intentando llevar a cuestiones esenciales y accidentales, con nuevos argumentos y datos y razones y preguntas y cuestiones, solo tiene veinte… ¡Pregúnteselo usted, usted que se considera que pertenece a la alta cultura o al mundo de los intermediarios culturales o de los creadores o de los productores o de los gestores o…! 

http://twitter.com/jmmcaminero           © jmm caminero (15 mayo-22 junio 2022 cr). 

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