Ecoembes

Se/te mira/s en el espejo

Cultural Julio

Llega un tiempo que una persona que ha intentado ser autor/a de alguna actividad cultural, se pregunta, qué ha hecho, porqué casi todo han sido silencios, dónde ha llegado… 

JCCM Verano Mini

Llega el tiempo frente al artículo periodístico de cada día, o en la viñeta de autor/a cada día, o, en cualquier campo de la búsqueda e investigación y creación o autoría cultural. De las docenas de disciplinas, posiblemente, cientos de áreas, en la que muchos individuos se han insertado, desde la juventud. Quizás, en esencia siempre haciendo lo mismo, pero yendo de un área a otra, de una actividad a otra, compartiendo varias. Recibiendo, casi siempre el silencio de sus coetáneos. Intentando abrirse un lugar. Quizás, deseando que permanezca el trabajo para el futuro… 

Llega un tiempo, que ese autor/a se plantea que he hecho, décadas o lustros elaborando una forma de percibir y pensar y sentir y dialogar con el mundo. Con multitud de trozos de la realidad. Qué hacer, y qué pensar sobre lo hecho. Cuándo posiblemente las banderas se han roto. Después, según los casos, rellenar hojas, a miles de pinturas o de fotografía o de columnas periodísticas o de poemas o de ensayos filosóficos o de o de… Llega el tiempo, de mirarse al espejo. El espejo te habla aunque ese autor/a no lo desee. Porque lo que le hablará no será bueno para sí mismo/a. 

Llega el tiempo. Muchos son los llamados, pocos los escogidos. Miles de papeles, con producciones culturales, los coetáneos, han considerado que no tienen suficiente categoría. Durante meses y años y decenas de años ha ido acumulando, el silencio como respuesta. Ha llamado a miles de puertas y ventanas, entidades sociales y culturales y personas y personajes. Y, siempre, el noventa y nueve por ciento o más, siempre la respuesta el silencio. No vive nadie, nadie dentro de esas entidades, nadie desea responder, casi nadie desea conservar o acumular, parte del trabajo del autor/a, para quizás, haya una esperanza, que en el futuro, haya otras miradas, y, se pueda recuperar algo de ese trabajo… Llega el tiempo… 

Llega el tiempo, sin inquina-odios-rencores-maledicencias-soberbias-vanidades, llega el tiempo, en que ese autor/a es consciente que ha fracasado en su actividad cultural de producción, búsqueda, investigación, autoría, creación… Llega el tiempo, que debe aceptar, que gran parte de su trabajo, ya se ha perdido o destruido o deteriorado o está en esas luces, y, que de continuar todo como hasta ahora, al final, todo se perderá o casi todo. Quizás, queden unas ruinas, que no será representativo de tanta labor hecha. Decenas de miles de horas acumuladas, varias horas, cada día, sin contar la formación y el estudio y similares. Llega el tiempo… 

Llega el día, que ese escribiente o pensante o pintante o…, es consciente que ninguno de los oficios y personas de los intermediarios/gestores/seleccionadores culturales, formado por miles de personas, por docenas de oficios y profesiones, han apostado por su trabajo. Han ido pasando los caballos del tiempo sobre sus carnes y su sociedad y su historia. Y, siempre ha ido quedando rezagado, olvidado, escondido, silenciado en la parada del autobús, esperando que arribase otro, porque en ese, ni en los anteriores, nadie quiso que su trabajo se sentase en alguna plaza del bus. Locomotoras o aviones o trenes o camiones o barcos o yates, no solo nacionales, ni regionales, ni locales, ni provinciales, ni comarcales. Salvo alguna excepción, jamás invitaban a esa producción cultural, que junto con otras ascendiese en las tumbonas, pequeños paseos y estancias en las playas del mínimo reconocimiento a tanto trabajo. Llega el tiempo… 

Llega el tiempo, después de décadas, que el autor/a sabe que ha perdido el ring del boxeo de la cultura. Que entrará en los firmamentos, de tantos, la inmensa mayoría, del olvido toda su producción. Ni siquiera, quieren construir archivos de autores y autoras, por ramas del saber y de la cultura. Para que la pérdida y olvido sea completo, el silencio de todo y del todo… Llega el tiempo, que se hace la pregunta, con lo esencial, ha ido mostrando en diversos lenguajes y formas y artes y saberes y conceptos. Quizás, se debería haber dedicado a un oficio o profesión real y material, la que los hombres valoran: vender tomates, ir ascendiendo por la estructura de la función pública, haber tenido un oficio liberal, pero no de la creación/autoría/interpretación, sino de las necesidades humanas… Llega el tiempo… 

Llega el tiempo, que sin maledicencia-rencor-inquina-soberbia-vanidad-ira-cólera, llega el tiempo, que esa persona, autor/a, sabe que ha perdido la batalla de la autoría. Sabe que la mayoría de personas que se dedican a ello, ese es su fin. Pero también, también llega el tiempo, que es consciente, que con la mente y la conciencia ha viajado a lugares, que la mayoría, no conocerán, ni entenderán. Llega el tiempo, que es mejor haber dedicado tarde tras tarde, a ese saber o esa producción cultural, que no haberla dedicado detrás o delante de una botella de whisky, o algo similar, o algo peor… Llega el tiempo, que sabe que ha perdido, que jamás, su trabajo cultural será reconocido y valorado y conservado y guardado y estudiado. Que su trabajo, tiene, posiblemente, el destino del olvido-deterioro-destrucción-pérdida… AMDG. AMHG. 

http://twitter.com/jmmcaminero           © jmm caminero (12-15 junio 2022 cr).

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