Ecoembes

Los arreglos y las averías

En la vida nos tenemos que enfrentar a realidades grandes y decisivas, y a realidades pequeñas y necesarias, pero ambas forman y conforman el tejido de la realidad, de la vida. 

José María Pemán, que durante lustros fue considerado un gran escritor y un gran columnista, lleva demasiado tiempo en el purgatorio de los escritores. Quizás, nuestra sociedad-nación-patria, no somos suficiente agradecidos al talento de los que nos han precedido, hayan estado situados bajo un bandera o bajo otra. Quizás, deberíamos ser más generosos con los que nos precedieron(precursorizaron, si es que admitimos la libertad de conciencia/pensamiento/expresión/publicación, pues optaron según sus circunstancias, según sus núcleos familiares, según sus bolsillos por una respuesta u otra según dilemas de la/su vida-realidad… 

Decía que Pemán, publicó el 05 de febrero de 1958, en El ABC, una artículo titulado La pequeña avería, que nos habla precisamente, de forma dialogada, con un grado de narratividad no pequeño, nos va introduciendo en este tema, que está/es en las casas, siempre hay una avería, porque algo se rompe, o porque algo se quiere o se desea perfeccionar. Porque existe, algo, bastante profundo en el corazón humano, “que es diríamos perfeccionar la casa”, que se agrande en lo que está dentro, porque por lo general, en la situación de viviendas, en bloque de pisos, no se puede hacer crecer, ni vertical, ni horizontalmente. La casa como pequeño castillo de cada uno… 

En estas seis décadas, desde que el escritor y articulista Pemán redactó estos menesteres de palabras, jamones y chorizos de frases e ideas y vocablos-términos, ha cambiado mucho esta Celtiberia, que es el hogar-lugar-fuego en el que habitamos muchos. Cambiar mucho y cambiar muchas cosas. No podemos entender y comprender mucho del pasado, porque estaba en otra óptica, mucho del pasado no de siglos, sino de décadas. Cuándo se redactó este artículo, solo hacía trece años que la segunda guerra mundial había terminado en la Europa que nos habita. 

¿De dónde vendrá el apellido Pemán, que raíz etimológica tendrá, será lugar físico o aldea, será lugar de la naturaleza, será la evolución de alguna palabra, sea árabe, sea romana, sea visigoda, sea germana, sea latina…? Podría mirarlo en el diccionario de Internet, pero en este interrelación que deseo tener con el lector/a le voy a dejar a él/ella que realice este trabajo. (Puede usted pensar, que me estoy alejando del tema principal, que se supone tenemos que hablar-dialogar-monologizar sobre la vivienda y las averías). 

Pero pienso que el artículo/columna periodística, como género literario, ofrece, que el espíritu-mente-conciencia-inconsciencia humana, camine-vaguee por otras cuestiones, no solo las materiales/formales del tema, la intelectio, dirían los clásicos, sino pienso que el que se acerca al brocal para beber agua de una columna, agradece, que nos vayamos por otros derroteros. Porque no hablamos solo de las realidades de la perfección de las paredes de un bloque de pisos, donde una comunidad tiene que ponerse de acuerdo, sino del autor al que nos referimos, aquí Pemán, sino de la esencialidad y accidentalidad de la naturaleza humana… Hablo/hablamos de usted, lector/a. Este es el tema, usted. Lo demás, son provocaciones o excusas o excesos o carencias… 

Hay personas, que desean que en su casa/castillo ser/tener lo más perfecto. Pero la mayoría de seres humanos que vivimos con un límite de recursos dinerarios, la mayoría, si dedicamos mucho a la perfección de las viviendas, quizás, no podamos dedicar suficiente tiempo a la dedicación/educación/enseñanza de los vástagos. Esta es una opción esencial en el mundo y vida y realidad de cada uno, de cada familia. 

Según resuelvas dicho término, puede suceder, que tus descendientes, puedan disponer de unos caminos y otros. Desde luego intervienen muchos factores y variables. Pero uno es esta. La calidad de la casa/piso o la calidad de la enseñanza o la calidad de la sanidad. O, realizas/materializas una solución u otra. Este es el dilema para muchos, o realizas viajes/vacaciones para todos, con cierto grado de perfección, o te limitas, a ciertas realidades/opciones, y, por tanto, no puedes/debes dedicar esos recursos a esos tour, y, lo siembras en las posibilidades educativas, sanitarias, alimentarias con un plus, etc. 

Somos modestos columnistas, tenemos que rozar muchas temáticas, y, en la mayoría no somos expertos, somos solo observadores de la realidad y de los corazones. La gente –yo también soy gente o pueblo o “los otros”-, en general, se quejan de lo caro que están las averías, pero también, los pocos que nos dedicamos al articulismo agradeceríamos se creasen Fundaciones o Archivos de Articulistas Periodísticos, para que en ellos, fuese fácil, encontrar miles de autores/as de este género que han existido en esta Tierra de Conejos en estos dos siglos y medio. 

Porque pensamos que los artículos/columnas del pasado, nos pueden mostrar bastante del presente. Porque al ocuparse, de cosas pequeñas, nos están hablando, posiblemente, de las mismas realidades pequeñas que hoy tenemos. Por ejemplo, las averías y los arreglos en las casas y las metodologías de regir el pequeño reino de la propia familia… 

¿Pero la gran cuestión es como nos ocupamos también del arreglo y de las averías del corazón, de tu corazón… o, lo tenemos olvidado en el rincón de nuestras vidas, o solo estamos, siempre ocupándonos de él, sin darnos cuenta, que también, existen otros corazones, llenos y rellenos, como las berenjenas, de circunstancias y de esperanzas…? 

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (18-20 julio 2022 cr). 

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