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Lo pequeño y lo cotidiano

Infravaloramos lo pequeño, cotidiano, rutinario, y la vida existencia está hecha de un tapiz-mural-mosaico de cientos de pequeñas cosas y realidades y gestos cotidianas y rutinarias. 

Puede que usted sueñe con un gran viaje de seis meses alrededor del mundo, o, piense que le otorguen la cátedra de Biología Molecular en la Universidad de Harvard, o sueñe con la gran empresa de caramelos con confetis internacional, o sueñe con ser finalista y le otorguen el Premio Julio Camba de articulismo periodístico literario. Sea lo que usted sueñe, si se fija bien, la vida está formada y conformada con pequeñas cosas, que apenas apreciamos, hasta que se terminan. 

Con razón, indican los chinos un refrán o máxima o principio: “que no te toque vivir tiempos interesantes”. Porque esos tiempos suelen ser épocas de guerras, revoluciones, contrarrevoluciones y, mil otras vicisitudes. De ahí, que como el río positivo es aquel que tiene mucho manantial, pero anda por el espacio de forma sencilla, sin altibajos. 

En un artículo que mereció el Premio Julio Camba de 2021, redactado por la poeta y articulista Bibiana Candia, publicado en Letras Libres, titulado: Una legión de señoras en bata, publicado el día 02 de diciembre del 2020, pienso que entre muchos otros temas o ideas –ideas, como nos diría Ruano, en un artículo está formado por ideas y subideas-. Pues nos está expresando realidades cotidianas, que si nos fijamos bien, llevan dentro de sí, enorme cantidad de conocimiento y entendimiento, lo inmanente lleva en sí lo trascendente, lo trascendente está formado y conformado por un enorme tapiz de intrascendentes e inmanentes… 

En el articulismo literario de estas mesetas y montañas de Iberia, existen como dos grupos, a la hora de interpretar la realidad cotidiana o de actualidad, unos, que piensan que la tortilla es actualidad, porque todos los días tenemos que buscarnos los tomates y los garbanzos, son una actualidad intemporal o una temporalidad inactual; y, aquellos que piensan que solo temas de actualidad sociopolítica, y, que puedan arrastrar en sí, una esencia eterna. 

La realidad, en mi modesto entender, nadie sabe, lo que es verdadera actualidad, ni nadie sabe lo que es verdadera intemporalidad, nadie sabe lo que un mosquito puede hacer, si le pica a un rey, y, fallece, y termina existiendo una guerra de sucesión, como tantas veces, ha ocurrido, por realidades baladíes, sin apenas importancia, en el momento de suceder. Y, otras temáticas, que pueden pensarse esenciales, puede que lo tengan, pero se olvidan con el tiempo. Piénselo usted, hasta qué número de alcaldes se conoce de su ciudad o pueblo, cuántos gobernadores civiles, antaño tan importantes, ahora tienen otra nomenclatura, delegados de gobierno, creo si mi memoria no me falla, cuántos presidentes de gobierno conoce usted del siglo veinte en su Celtiberia… 

No valoramos lo suficiente el café o cola Cao o zumo de naranja, que cada mañana te pone en funcionamiento en la máquina mecánica y orgánica de la sociedad. No valoramos el tener un vestido limpio y poder caminar por la calle con él. No valoramos que podamos dormir, noche tras noche, ahora con calor, pero con tranquilidad, sabiendo que nadie va a ir a recogerte –recuerdo, no diré el país, ni el régimen, que un alto funcionario, se quedaba vestido en el salón de su casa, hasta las dos o tres de la madrugada, porque no quería que si iban a por él, lo recogiesen/detuviesen/secuestrasen en pijama…-. 

No valoramos la infinidad de pequeñas cosas cotidianas, que son las que nos permiten vivir y sobrevivir con dignidad y honestidad y moralidad. Recordamos los grandes acontecimientos y es lógico y racional, que así ocurra, pero también tendríamos que valorar la sonrisa de una persona a la que te encuentras, el vaso de limonada en estas tarde que se calienta y quema hasta el alma de tantos grados –por cierto, porque no se incentiva que quién pueda ponga paneles solares, para creación y ahorro de energía, ahora que se van a reunir dos factores: la falta y el encarecimiento de la energía, y, el calor/frío de verano o invierno…-. 

Cierto es, que llevamos cada uno, dentro de nosotros, nuestros sueños y esperanzas, nuestros deseos y pasiones racionales e irracionales, nuestras heridas y traumas, nuestras alegrías y felicidades. Como un enorme plato de degustación de un/a chef de diez michelines o como una enorme sinfonía de datos e ideas y emociones y conceptos y penas y alegrías. Todo ese mundo mezclado dentro de nosotros. Todo eso somos, explicado y explanado y materializado y subjetivado en la realidad. Cada uno, duerme y despierta con sus sueños dormidos y sus sueños despiertos… 

Una bata, una corbata, un helado, un beso, un aprobado, una paella, una presencia puede ser un semiparaíso o un semipurgatorio o un semiinfierno. La sabiduría del vivir y existir, es intentar, que lo pequeño y lo cotidiano sea verídico y verdadero y bondadoso y bueno y racional y prudente, que lo actual pequeño sea intemporal, porque lo es. Porque qué más importante, que tener, la tortilla/cocido/paella de/en/para cada día, para poder seguir respirando en paz y en sosiego… 

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (01-10 agosto 2022 cr). 

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