Ecoembes

Las salas de reunión

No somos conscientes del valor y la importancia que tienen todos esos espacios que pueden ser encuadrados en salas de reunión, salas de espera, pasillos de espera, sala de convenciones, salones de acontecimientos públicos… 

César González Ruano, con su interés, debido a muchos factores, a narrar realidades pequeñas o convencionales o rutinarias, algo semejante al estilo de Julio Camba, en la temática, redactó un artículo que publicó en El ABC, el 23 de enero de 1960, titulado “Hall” de Hotel, dónde se plantea, medita, reflexiona, especula sobre estos espacios… 

Se considera, con dos estilos diversos y diferentes, a Ruano y a Camba, los dos grandes articulistas literarios de este país, anteriores aAlcántara, Vicent y a Umbral, que rozaron multitud de temas de la vida diaria y rutinaria, cada uno en su estilo, cada uno según sus circunstancias… 

Sobre las procedencias y herencias y ancestros culturales, cada uno, selecciona en su imaginario mental consciente e inconsciente los que crea convenientes, por causa o por azar. Pero en el terreno del columnismo, todos, todos han leído, en unas etapas o en otras, multitud de columnas y de articulistas diversos, de distintos estilos y distintas tendencias. Por lo cual, puede que uno tenga más herencias de unos o de otros, pero, a unos los mencionan, otros los tapan/esconden/camuflan, por muchas razones, o, no se acuerda de esa herencia heredada, o, no quiere acordarse, o, ha tenido problemas personales culturales, o, no está bien indicar que se ha bebido de esa fuente o de esa ideología, o, no quiere que se le conozca y reconozca en esos precursores… 

Por ejemplo, pongamos el caso del gran maestro Umbral, no solo ha recibido herencia de Ruano y de la poesía del veintisiete, y de toda la poesía, sino de todos los articulistas anteriores a él –porque el mismo lo dice muchas veces, leía, todas las columnas que le caían en las manos en forma de paloma de papel…-. Pues, pues esto que singularmente y con mérito lo expresa Umbral, pienso que a todos/as les sucede lo mismo, hasta los últimos días de su existencia… 

Valoramos determinados tipos de edificios y edificación y construcción y arquitectura, y, otras no. Pero los espacios arquitectónicos, con distintos nombres y funciones y finalidades a los que nos referimos, están en la historia y conciencia personal de todo y de todos. Esta es la cuestión. El holl de hotel –cómo habría que escribirlo, castellanizándolo: “joll o jol”-, los salones de bodas, las salas de conferencias, las salas de esperas de abogados o del sistema de salud, el salón de los pasos perdidos del Congreso… 

Realidades esenciales, de toda persona, han sucedido en esas realidades-entes-espacios, que denominamos salas y salones y jol. Si miramos hacia atrás. Podríamos indicar, que en cierto modo, se confunden las realidades, los pasillos que nos llevan a algún lugar, pasamos por esos caminos entre paredes, que nos arrastran hacia una dirección, o, esas salas o jol que son de espera, esperando algo, que también nos arrastran hacia una posibilidad; y, los salones, con distintos fines, festivos o sociales o culturales, en los que ocurren acontecimientos –el último discurso para salvar la patria, la celebración de la boda de tu hijo, la espera para el sepelio de tu progenitor/a…-. 

Algunos podrían indicar que las calles con sus aceras son pasillos que nos trasladan, o permiten movernos de un lugar a otro, de un edificio a otro de una ciudad. Y, ya extendiéndonos un camino o vía o carretera o autovía o autopista es un pasillo alargado que nos lleva de una ciudad a otra, de una aldea a una megalópolis, de un espacio a otro espacio… 

Somos espacio y somos tiempo, somos o estamos en un espacio-tiempo, que no sé, exactamente lo que quiere decir, señor Einstein –y, la verdad que me he esforzado en comprender algo ese concepto, lo cual me lleva a darme cuenta, que hay que ser humilde y modesto, si esto, no he sido capaz de entenderlo o comprenderlo, con más razón, aunque no sea consciente, no entenderé, cientos de cuestiones que toco en los artículos de antropología, psicología, historia, cultura, religión, sociología, economía, etc.-. Porque los articulistas tenemos la facilidad de hablar y escribir de casi todo. Pero el lector/a debe saber, que no sabemos de todo. Que él o ella, debe aplicar la cosechadora de la crítica… para perfeccionar cada columna. 

No puedo indicar, usted debe saberlo, que tengo que redactar esta cosecha de hormigas de palabras, para recibir mi salario, sea en forma de merienda, como diría Unamuno, sea por la cena de Ortega, sea para la comida/bebida del hermano de D´Ors, sea para los garbanzos de Azorín, sea para completar el oficio del escritor, porque aquí, casi nadie, desde hace siglos vive de los libros de la literatura, pero si completa y complementa las lentejas los artículos. 

Decía, que yo no puedo decir, que redacto artículos por algunas de las razones anteriores, porque no recibo ningún dividendo económico, al menos, hasta ahora, ni siquiera premios periodísticos, que al menos, uno sintiese, que lo que escr4ibe pueda tener algún valor o refrendo por parte de los otros. 

Si redacto artículos, es para intentar, que algo del gran pensar humano, que algo de la acumulación cultural, que algo de la observación de trozos de la realidad, que algo de todo eso  exponérselo a usted, y, quizás, usted no sea consciente de ello/ese tema, quizás, usted pueda perfeccionar estas ideas, conceptos, frases, enunciados, imágenes. Hoy, cuando entre en un jol o salón o sala de espera, quizás, sea más consciente, del espacio y tiempo que habita o lo habita… Paz y bien… 

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es        © jmm caminero (19-27 julio 2022 cr). 

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