Hipersensualidad

¿Estamos en una etapa de la civilización que ha caído en una especie de hipervaloración de la sensualidad, de la multisensualidad, de la hipersensualidad…? 

¿Desde finales del siglo XIX se ha caído en una etapa de la historia, al menos en Occidente, en el cual se ha radicalizado el concepto de experiencias sensuales, de los sentidos…? ¿De hipervaloración de la realidad como experiencia o vivencia sensual o sensitiva? ¿De utilizar todos los sentidos y sus percepciones para aumentar todas las experiencias de sensualidad o de los sentidos o de las percepciones sensuales…? 

¿Y, y esto nos lleva a un desequilibrio interior, a un azoramiento interior, porque una parte importante de la demografía humana en Occidente, está en una constante búsqueda de experiencias de la sensibilidad, de la sensualidad, algunas, entran en el terreno del equilibrio psicológico, pero otras, entran en un desequilibrio psicológico o moral, o al menos, lo roza…? 

¿Durante generaciones, siglos, los humanos, en sus campos y en sus artesanías, y en sus relaciones entre ellos mismos consigo mismos, de ellos mismos con el resto de seres humanos, de ellos mismos con la Naturaleza, de ellos mismos con los utensilios que inventaban o creaban, de ellos mismos con las interpretaciones culturales, y de ellos mismos con las cuestiones metafísicas o religiosas o espirituales, existía un equilibrio, diríamos que la sensualidad, estaba comedida o armonizada, en gran parte, existía una relación equivalente-armoniosa-mesurada-equilibrada entre sensibilidad, voluntad, irracionalidad, racionalidad, metafísica, etc.? 

¿Pero a partir del siglo diecinueve, en parte debido a factores sociales, económicos, culturales, políticos, etc., se incentiva que el ser humano, consuma más productos, más servicios, porque el sistema socioeconómico lo exige, debido a la demografía, debido a interacción de docenas de factores a y en todos los sentidos, causales y de efectos, de tal modo que se intercausan variables de todo tipo, unas influyen en otras, y, las otras en las primeras, con lo cual, lleva a la sociedad, a un aumento del consumo en todo, y, para ello es absolutamente, necesario o casi necesario, que aumente la valoración de la sensibilidad, de los sentidos, de que el ser humano se mueva y conmueva más con la función y finalidad de todos los sentidos…? 

¿En definitiva, cada hombre, todos los colectivos y grupos, toda la sociedad en general, para poder seguir existiendo y viviendo, para que la inmensa mayoría tengan/tengamos trabajo, y por tanto, vivan/vivamos dignamente, todos tenemos que consumir más, tenemos que consumir más imágenes, más realidades auditivas, más táctiles, más del gusto, más del olfato…? ¿Y, por tanto, aunque después, cada individuo o colectivo o grupo, incentive unas formas o maneras sobre otras, al final, cada entidad hipervalora las experiencias de la sensibilidad de la vista o del oído o del olfato o del tacto o del gusto o una combinación de ellas…? 

¿Quizás, no haya que buscar el culpable en un estrato social, o en un factor esencial, ni siquiera en un conjunto de variables, sino que multitud de factores de las realidades humanas y sociales, se intercausan e interfinalizan entre ellos, formando y conformando, multitud de subsistemas de emisión de realidades/entidades/entes, y, con lo cual, se termina en un exceso de consumo de realidades con y por los sentidos, hemos convertido, quizás, porque no haya otro modo, no sabemos otra manera de organizarnos social y económica y políticamente, un hiperconsumo de sensualidades y de sensibilidades y de vivencias y de experiencias y de realidades con los sentidos…? 

¿Si no consumismos, diríamos, cada unidad o entidad individual, sea persona individual, sea familia, sea sector o colectivo social, sea sociedad en general, entonces, se produce la realidad, que un tanto por ciento de la población, se queda sin trabajo, y, si no existe trabajo para un determinado grupo de personas, entonces, estamos propensos a cambios sociales no moderados, no consensuados, no en paz, sino cambios con problemas graves en la sociedad…? 

¿Con lo cual, se forma y se conforma una enorme e ingente cantidad de datos que se interrelacionan, no sabiendo lo que el ser humano debe hacer y debe pensar y debe sentir y debe actuar… cómo encontrar el equilibrio y armonía entre la multitud de factores, y moderar las experiencias de la sensibilidad, y, al mismo tiempo, toda la población tenga suficiente trabajo, para disponer de los suficientes recursos económicos, para vivir una vida y existencia digna y suficiente y necesaria…? ¿Esta es la gran cuestión? 

¿La otra, es pensar y repensar, si hemos caído en una inflación de la búsqueda de la sensualidad con los sentidos, que se concretan en multitud de búsquedas y de caminos de experiencia de la sensualidad, en distintos terrenos y aspectos, que no nos dirigen a una moderación y equilibrio psicológico y antropológico y ético lo suficiente armónico, sino a un desequilibrio interior…? 

¿Hemos caído en una hipersensualidad, a una inflación enorme de los sentidos y de las experiencias de los sentidos, y, éstas nos han llevado a una hipervaloración del consumo y de la aplicación de esos sentidos, sea a nivel de unos sentidos o de otros, de unas experiencias sobre otras, de unas sensibilidades sobre otras, de unos aspectos de las vivencias sobre otros? 

¿En definitiva, lo aceptemos o no, a un desequilibrio interior, entre la irracionalidad y la racionalidad, entre el cuerpo y la psique-mente, entre el cuerpo y la psique-mente y el alma-espíritu, con consecuencias en muchos sentidos imprevisibles, impredecibles, de enorme vulnerabilidad para los sujetos y los individuos…? ¿…? 

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm  © jmm caminero (07-08 junio 2022 cr). 

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