Ecoembes

Esperando

Cultural Julio

Todo ser viviente espera, todo ser humano espera. Todos los humanos esperamos algunas realidades comunes, otras diversas o diferentes… 

JCCM Verano Mini

Diríamos, como en todo, todos los seres humanos disponemos de unos deseos o esperas semejantes, y, otras diversas. Quizás, nuestro componente biológico y genético, sumando a multitud de ambientes familiares, sociales, culturales, añadiendo las circunstancias y la historia, hace a cada uno, en cierto grado semejante al otro, diferente al otro. 

El armazón básico, esencialmente, sea semejante o casi igual a todos, todo eso de la genética, pero que hay diferencias, dicen que existen dos rostros iguales o casi iguales, pero el resto son diferentes, en algo. Las diferencias por fuera, existen también por dentro. Aunque no las conozcamos todos, ni todas. Pero a eso se suma multitud de factores y variables y relaciones y ponderaciones y ecuaciones. Siempre pienso y opino, que un día la matemática, abordará esta cuestión o este tema. 

Pondremos un ejemplo, que demuestra y muestra la semejanza, de que todos somos semejantes y, en algo, diferentes. Esa semejanza es en muchas variables, esa diferencia también. Quizás, la semejanza es mayor que la diferencia. 

Les decía que les pondría un símil. Dicen que tal Plaza de los Campos Elíseos de Paris, los seguros no cubren los accidentes en ella. No existe reglas y normas, salvo la de conducir por la derecha. No existen carriles, posiblemente, podrían surgir cinco o seis. Me pregunto. ¿Podría ser esto un problema matemático, al estilo de los puentes de Konigsberg, que fue el nacimiento de la topografía matemática? 

Pues planteo este problema a los matemáticos, ¿cómo buscar un sistema ordenado de la conducción de los vehículos en dicha plaza de Paris? No hablamos en este artículo de matemáticas. Pero si de la esperanza y de esperando y de las semejanzas y las diferencias de los seres humanos. 

Díganme ustedes, siendo usted y yo, semejantes, con el noventa y nueve y pico por ciento de genes, cuántos de ustedes, se les ha ocurrido que esta plaza podría tener una solución matemática, para la conducción de los coches. Lo que demuestra, que siendo todos semejantes, todos somos diferentes en algunos aspectos, debidos al azar o circunstancias o a la historia o a realidades del pasado, al entorno educativo, al familiar, etc. Aquí dejo este presunto problema matemático, y esta prueba de la semejanza y desemejanza de los seres humanos… 

Todos y cada uno de los seres humanos esperamos algo o muchas cosas o muchas realidades o pequeñas o grandes. A nivel biológico, psicológico, afectivo, social, cultural, económico, político… Somos esa mezcla de esperas y esperanzas. Algunos realistas, algunos idealistas, la mayoría una mezcla de ambos mundos realistas-idealistas. Somos un cocido-ensalada-paella de elementos diferentes y semejantes, combinados en distintas cantidades y calidades. Somos y no somos. Esta es nuestra cuestión. En un momento presente. Se nos presentan distintas alternativas. Como un cruce de una plaza o rotonda o círculo con distintas salidas. Esa es la vida. Siempre teniendo que decidir… Decidir en el desear, pensar, sentir, percibir, esperar… 

Decidimos opciones-posibilidades-soluciones diversas. Conocemos algo del pasado, algo del presente, intuimos algo del futuro. Decidimos vivir o existir aquí o allí. Pero no sabemos muy bien. Esos sueños de dentro, en parte conscientes, en parte no conscientes… Esas proporciones de todo, de todo lo que formamos y conformamos en parte. Somos totalidades de partes, unidas en mayor o menor grado con cemento, hierro, alquitrán, aire, esperanza… 

Somos lo que percibimos-pensamos-deseamos y lo que nos han contado que es la realidad. Demasiadas veces, tomamos opciones a y en muchos sentidos, solo escuchando una parte del problema y, no la otra. Así sucede que el verdugo se convierte en victima, y la victima en verdugo a ojos de otros seres humanos –no, no siempre, pero si muchas veces-. Este es nuestro error histórico, incluso en los senos familiares amplios… 

¿Porqué usted ha llegado a tal situación equis, se pregunta, porqué yo he terminado construyendo artículos periodísticos literarios y de opinión, -dado que en un siglo han tenido diferentes nombres-? ¿Quizás, su sueño de usted, era terminar en esa situación, quizás, el mío, siempre fue redactar textos en distintos géneros, uno de ellos, el columnismo periodístico, pero, en otros temas, hemos acabado en otras realidades, que no deseábamos, o solo parcialmente…? 

Una de las grandes variables y realidades existenciales y esenciales, es que siempre esperamos, siempre estamos insertos en la esperanza. Y, si perdemos la esperanza, nos detenemos en nosotros mismos. Hay que alimentar la espera y la esperanza racional y razonable y prudente y con sentido común, basándose en conocimientos ortodoxos y con una moralidad racional y en la legalidad vigente. Es, diríamos, el mapa del existir y de la vida y del vivir… 

El lenguaje es un enorme mar-océano ilimitado, el mar de la realidad y el mar de las palabras y el mar de las ideas-conceptos y el mar de la esperanza. En todos esos mares, combinándolos, estamos y somos, somos y estamos. En todos esos mares. Este artículo, pequeño y modesto, solo desea que usted reflexione sobre este tema, que usted, no mate las pequeñas y medianas y grandes esperanzas que tenga, siempre que sean racionales y sean prudentes y sean morales y sean legales y sean… Paz y verdad y bien… 

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (28 mayo-01 junio 2022 cr). 

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