Aula Cervantina de Orgiva

En la Biblioteca Hurtado de Mendoza de Orgiva, Granada, existe el Aula Cervantina Agustín Martín Zaragoza, que contiene una colección del Quijote en ochenta y dos idiomas, además de otra bibliografía y documentación sobre dicha obra y autor.

Esta Aula fue inaugurada en el año 2001, con trescientas ediciones en más de 600 volúmenes del Quijote y otros libros con temas anexos y conexos.

La colección se empezó a realizarla desde 1967 por el bibliotecario Agustín Martín Zaragoza.

– En España existe el proyecto y la realidad de la Red de Ciudades Cervantinas, pero además y al mismo tiempo, existen al menos, más de una docena de Bibliotecas y Centros Cervantinos, como el que señalamos que coleccionan y conservan diversas ediciones del Quijote. Por ejemplo, el Toboso de Toledo, el de la Roda de Cuenca, el Centro Bibliográfico de Ciudad Real, éste de Orgiva, etc.

Opino que es una riqueza cultural muy importante, y como la cultura hoy, tiene diversas dimensiones, la de cultura en sí y exhibición, la de investigación a y en diversos sentidos, por especialistas y expertos, la del turismo cultural, y por tanto, la de creación del empleo.

A veces, pienso, no sé si en alto o escribiéndolo. Que quizás, con la enorme importancia que el Quijote y Cervantes tiene como representación en España y en el mundo. Que además de incentivar la Red de Ciudades de Cervantes-Quijote, a ésta red, algunas, están situadas fuera de la Península Ibérica, se podrían ir anexionando otras, por ejemplo, esta de Orgiva, pero también, ayuntamientos y pueblos que son citados por el Quijote, podrían intentar crear una conexión, con esa red, con el libro del Quijote, con Cervantes. Al final, podríamos intentar crear una especie de Patrimonio Cultural Nacional sobre el Quijote, y quizás, con el tiempo, la UNESCO le admitiría como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

No podemos negar, que el Quijote, nos representa, es un reflejo o espejo de lo que somos, de lo que hemos sido, de lo que podemos ser. En mi modesta interpretación somos, no Quijotes, no Sanchos, sino esa mezcla de Quijotes-Sanchos. Sobre la articulación de este mito-mitología actual, podríamos vertebrar, no solo “un panorama cultural, ampliado con gastronomía, museos de diverso orden y temática, paisajísmo, historia, archivos, arquitectura, costumbres y fiestas populares, etc.”.

En unos tiempos complejos, y todos lo son, el Quijote puede ser la columna vertebral, de una nueva mirada al mundo y de nosotros hacia el mundo, no solo en las efemérides de su publicación, o del nacimiento o fallecimiento del autor, sino de alguna manera vertebrar un poco lo que somos o hemos sido o podemos ser-estar siendo o continuar siendo-estando. Somos Cervantes, somos Quevedo, somos Lope de Vega, somos Calderón y somos también todos los que antes de ellos y después de ellos han ido viniendo… Aunque, como diría Umbral, que la literatura española se divide en dos grandes ríos o mares o lagos, los quevedistas y los cervantinos. A mi edad, ya me he preguntado muchas veces, si al final, somos ambas cosas, esa mezcla de tragedia y comedia, no solo a nivel individual, sino colectivo… Un ser que siempre se está haciendo y deshaciendo, riendo y llorando…

– Se ha escrito mucho de por qué, de la necesidad de la ficción, en definitiva, del arte, sea plástico o literario o musical o danza. Existen multitud de teorías estéticas y sobre las artes, pero quizás, es que estamos conformados neuronalmente, con esa necesidad, quizás, durante cientos de miles de años, a la luz de las hogueras, en las cuevas, cuándo no existía televisión, los humanos, al narrar historias, al pintar figuras, interpretaban el mundo, como hemos estado haciendo siempre, ahora es lo que seguimos realizando, pero ahora, utilizamos distintos lenguajes, que denominamos ciencias, tecnologías, artes, culturas, teologías-religiones, filosofías…

Igual, que se cree que se han clasificado pinturas de hace cuarenta milenios, posiblemente, las narraciones estén con nosotros, desde hace más tiempo, pero es lógico no se hayan conservado. Quizás, necesitamos la ficción, necesitamos la Divina Comedia, El Quijote, el Teatro des Esquilo y de Shakespeare y de Calderón, y tantas obras, para nosotros entendernos a nosotros mismos, comprender también a los otros, que en mucho son semejantes a nosotros, en algo diferente a nosotros, comprender algo de nuestro mundo racional e irracional, algo de la Sociedad-Cultura-Naturaleza…

Esta obra, el Quijote, es tan real o más real que Cervantes, porque apenas sabemos casi nada del autor, pero sabemos mucho del Quijote, apenas sabemos, quizás de los vecinos de tu bloque y del que está al lado, pero si conocemos, historias de Quijote-Sancho o de Sancho-Quijote. Somos de alguna forma quijotes y sanchos, y esta obra es maestra o clásica o genial, porque algo de todo lo inconsciente o semiconsciente que existe en nosotros, esta obra, nos los desvela o revela, o lo saca a la superficie…

La Piel de Toro o Celtiberia o Ibería está llena de referencias al Quijote y a Cervantes, cada vez que lo veo, en multitud de realidades o entidades sociales o económica, cada vez que lo percibo me pregunto, ¿qué pensaría Cervantes, descendientes de judíos como Teresa de Ávila, que tanto trabajo le costó soportar y sobrevivir y vivir en la vida? ¡Qué ahora, a alguien que se le cerraron tantas puertas, esté en cada rincón de esta Sefarad-Hispania moderna…!

¡Tantos turistas que pasan por el Mediterráneo español, bien harían, en alguna tarde, pasearse por estas Alpujarras, y visitar este Aula-Biblioteca-Museo en loor al Quijote-Cervantes, pero sobretodo, quizás para entenderse-comprenderse mejor a sí mismos, que eso es lo que intentó el manco de Lepanto…!

https://www.youtube.com/channel/UCP1qKD3iC1dhkOschAftOAQ © jmm caminero (09-19 marz 2020 cr).

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